Escalas Clínicas
BRAEnfermería / Geriatría / UCI

Escala de Braden

En escalasclinicas.es, la escala de Braden estima el riesgo de úlceras por presión (UPP) en pacientes hospitalizados o con movilidad reducida — rango 6-23 (menor = mayor riesgo): ≤9 riesgo muy alto, 10-12 alto, 13-14 moderado, 15-18 bajo, 19-23 sin riesgo. Consulta en la ficha completa las 6 subescalas (percepción sensorial, humedad, actividad, movilidad, nutrición, fricción), la comparativa con Norton y las intervenciones preventivas por nivel.

Calculadora BRA

Percepción sensorial (PS)

Capacidad para responder al malestar relacionado con la presión

H

Humedad (H)

Grado de exposición de la piel a la humedad

A

Actividad (A)

Grado de actividad física

M

Movilidad (M)

Capacidad para cambiar y controlar la posición del cuerpo

N

Nutrición (N)

Patrón habitual de ingesta alimentaria

Fricción y cizallamiento (FC)

Roce y deslizamiento sobre superficies

Puntuación BRA

/23

Selecciona una opción en cada categoría

Interpretación de la puntuación

19–23Sin riesgo
15–18Riesgo bajo
13–14Riesgo moderado
10–12Riesgo alto
6–9Riesgo muy alto

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Escala de Braden vs Escala de Norton: ¿cuál usar?

BRA

Escala de Braden

623 puntos · 6 categorías

NOR

Escala de Norton

520 puntos · 5 categorías

Diferencias clave

  • Braden: 6 subescalas, más específica
  • Norton: 5 parámetros, más rápida
  • Braden incluye nutrición y fricción, Norton incluye incontinencia

¿Cuándo usar cada una? Braden es la recomendada por EPUAP/NPIAP. Norton es más rápida para cribados en residencias.

Calcular Escala de Norton

Sobre la escala de braden

La escala de Braden (Braden Scale for Predicting Pressure Sore Risk) fue publicada en 1987 por las enfermeras investigadoras Barbara Braden y Nancy Bergstrom en la revista Nursing Research, tras un proceso de validación en más de mil pacientes hospitalizados y en residencias de mayores. Su objetivo era sustituir la valoración puramente clínica, subjetiva y poco reproducible, por una herramienta cuantitativa que permitiera identificar de forma precoz a los pacientes en riesgo de desarrollar una úlcera por presión (UPP) y activar el protocolo de prevención antes de que apareciera la lesión. Cincuenta años después, es la escala de valoración de riesgo de UPP más utilizada a nivel mundial y está recomendada de forma explícita en las guías de práctica clínica del GNEAUPP (Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión) en España y del EPUAP/NPIAP/PPPIA (European Pressure Ulcer Advisory Panel / National Pressure Injury Advisory Panel / Pan Pacific Pressure Injury Alliance) a nivel internacional. La escala evalúa seis subescalas o factores de riesgo: percepción sensorial (capacidad para sentir y responder a la incomodidad relacionada con la presión), humedad (exposición de la piel a humedad por sudor, incontinencia o drenajes), actividad (nivel de actividad física), movilidad (capacidad para cambiar y controlar la posición del cuerpo), nutrición (patrón habitual de ingesta) y fricción y cizallamiento (roce y deslizamiento sobre las superficies). Las cinco primeras subescalas se puntúan de 1 (peor) a 4 (mejor), y la sexta (fricción) de 1 a 3, dando una puntuación total que va de 6 puntos (riesgo máximo) a 23 puntos (sin riesgo identificable). Se aplica de forma rutinaria en plantas de hospitalización, unidades de cuidados intensivos, unidades de cuidados paliativos, residencias de mayores, unidades sociosanitarias, hospitalización a domicilio y atención domiciliaria de enfermería. En la mayoría de los centros españoles está integrada en los registros electrónicos de enfermería (Gacela, Selene, Irati, Diraya, Jara) y su cumplimentación es una actividad rutinaria del ingreso de planta y de la valoración inicial del paciente. Una puntuación igual o inferior a 16 se considera clásicamente el umbral para activar el protocolo de prevención de UPP, aunque las guías actuales recomiendan adaptar el punto de corte al ámbito: Braden ≤ 18 en UCI y pacientes críticos (por mayor vulnerabilidad), y Braden ≤ 16 en hospitalización general y residencias. Su principal fortaleza es la combinación de sensibilidad adecuada con una excelente reproducibilidad interobservador cuando se aplica con formación previa.

Interpretación de la puntuación BRA

PuntuaciónCategoríaSignificado clínico
19–23Sin riesgoNo se precisan medidas especiales de prevención de UPP
15–18Riesgo bajoRiesgo bajo de úlceras por presión. Medidas preventivas básicas
13–14Riesgo moderadoRiesgo moderado. Superficies especiales de manejo de presión y cambios posturales cada 2-3 horas
10–12Riesgo altoRiesgo alto de UPP. Protocolo intensivo de prevención con cambios posturales frecuentes
6–9Riesgo muy altoRiesgo muy alto. Requiere todas las medidas de prevención y valoración continua
Contenido revisado porDavid Mateos·Investigador clínico·Sobre el equipo

Referencias

  • Bergstrom N, Braden BJ, Laguzza A, Holman V. The Braden Scale for Predicting Pressure Sore Risk. Nurs Res. 1987;36(4):205-210.
  • European Pressure Ulcer Advisory Panel (EPUAP), National Pressure Injury Advisory Panel (NPIAP). Prevention and Treatment of Pressure Ulcers/Injuries: Clinical Practice Guideline. 2019.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la escala de Braden y para qué sirve?
La escala de Braden (Braden Scale for Predicting Pressure Sore Risk) es una herramienta de valoración de enfermería publicada en 1987 por Barbara Braden y Nancy Bergstrom que estima el riesgo que tiene un paciente de desarrollar una úlcera por presión (UPP) en los días o semanas siguientes. Evalúa seis factores de riesgo independientes: percepción sensorial, humedad de la piel, actividad física, movilidad, patrón de ingesta nutricional y fricción con cizallamiento sobre las superficies. Cada subescala se puntúa de 1 a 4 puntos (la de fricción solo de 1 a 3), y la suma total va de 6 puntos (riesgo máximo) a 23 puntos (sin riesgo). Se utiliza de forma rutinaria en hospitales, residencias de mayores, hospitalización a domicilio y centros de cuidados paliativos para activar el protocolo de prevención antes de que aparezca la lesión, que es mucho más coste-efectivo que tratarla una vez establecida. Es la escala más recomendada por las guías internacionales EPUAP/NPIAP/PPPIA y por el GNEAUPP en España.
¿Cuál es la diferencia entre la escala de Braden y la escala de Norton?
Las dos escalas valoran el riesgo de desarrollar úlceras por presión pero tienen diferencias importantes en su estructura, sensibilidad y contexto de uso. La escala de Braden incluye seis subescalas (percepción sensorial, humedad, actividad, movilidad, nutrición y fricción/cizallamiento) y su rango es de 6 a 23 puntos. La escala de Norton, publicada en 1962 por Doreen Norton y considerada la primera escala de valoración de UPP de la historia, utiliza cinco parámetros (estado físico, estado mental, actividad, movilidad e incontinencia) y su rango es de 5 a 20 puntos. Braden es más precisa porque incluye nutrición y fricción, dos factores que la evidencia posterior ha demostrado como predictores independientes, por lo que las guías internacionales actuales (EPUAP/NPIAP/PPPIA, RNAO) la recomiendan como escala preferente en hospitalización y UCI. Norton sigue siendo útil en entornos donde se prioriza la rapidez de aplicación, como el cribado en residencias o en atención domiciliaria.
¿Cada cuánto se debe aplicar la escala de Braden?
La frecuencia de revaloración de la escala de Braden depende del ámbito asistencial y del nivel de riesgo detectado. En unidades de cuidados intensivos y en unidades de reanimación postquirúrgica, donde el paciente está encamado, a menudo sedado y con dispositivos invasivos, se recomienda revalorar cada 24 horas y siempre tras cualquier cambio clínico significativo. En hospitalización general la revaloración habitual es cada 48-72 horas, mientras que en residencias de mayores y atención domiciliaria se suele revalorar semanalmente. Además de la rutina, siempre hay que aplicar la escala de nuevo ante eventos clínicos que modifiquen el riesgo: cirugía mayor, deterioro del nivel de consciencia, cambio de movilidad, pérdida de peso significativa, aparición de incontinencia, inicio de sedación o sepsis. Las guías recomiendan también revalorar tras un traslado entre unidades para que el plan de cuidados del nuevo equipo quede ajustado al riesgo real.
¿Qué puntuación de Braden indica riesgo de úlceras por presión?
La interpretación clásica de la escala de Braden sigue cinco categorías. Una puntuación de 19 a 23 se considera sin riesgo y no requiere medidas preventivas específicas más allá de los cuidados básicos de la piel. Entre 15 y 18 puntos hay riesgo bajo, que justifica medidas preventivas básicas: cambios posturales cada 4 horas, protección de prominencias óseas e hidratación de la piel. Entre 13 y 14 puntos hay riesgo moderado, que obliga a cambios posturales cada 2-3 horas y superficies especiales de manejo de presión (SEMP). Entre 10 y 12 puntos hay riesgo alto, que requiere protocolo intensivo con cambios posturales cada 2 horas, colchón viscoelástico o de aire alternante y valoración nutricional formal. Por debajo de 10 puntos hay riesgo muy alto, que implica todas las medidas anteriores más valoración diaria de la piel completa y colchón antiescaras. El punto de corte de referencia para activar el protocolo de prevención es ≤ 16, aunque en UCI se utiliza ≤ 18 por la vulnerabilidad del paciente crítico.
¿Qué son las SEMP y cuándo se utilizan según la escala de Braden?
Las SEMP (superficies especiales de manejo de presión) son todos los dispositivos diseñados para reducir, redistribuir o aliviar la presión sobre las prominencias óseas del paciente encamado o sentado. Se clasifican en estáticas (colchones y cojines de espuma viscoelástica, gel o fibras huecas siliconadas, que redistribuyen la presión de forma pasiva) y dinámicas o alternantes (colchones de aire con celdas que se inflan y desinflan de forma cíclica con una bomba eléctrica, redistribuyendo activamente la presión). La indicación estándar es iniciar una SEMP a partir de un Braden ≤ 14 (riesgo moderado o mayor), con SEMP estática de alta tecnología para riesgo moderado y SEMP dinámica de aire alternante para riesgo alto y muy alto. En pacientes con UPP ya establecida de categoría II o superior, la recomendación es SEMP dinámica siempre, independientemente del Braden. Las SEMP reducen la incidencia de UPP entre un 50 y un 70 % según meta-análisis Cochrane, pero no sustituyen los cambios posturales: son complementarias.
¿Cómo se interpreta la escala de Braden en cuidados intensivos?
En las unidades de cuidados intensivos, la aplicación de la escala de Braden requiere dos adaptaciones importantes respecto al paciente de planta. La primera es el punto de corte: en UCI se recomienda activar el protocolo de prevención con Braden ≤ 18 (y no ≤ 16 como en planta), porque el paciente crítico tiene factores de riesgo añadidos que la escala no captura del todo: uso de vasoactivos que reducen la perfusión cutánea, sedación profunda que impide los microajustes posturales espontáneos, dispositivos invasivos que crean puntos de presión localizados (tubos orotraqueales, sondas nasogástricas, líneas arteriales, oxigenoterapia de alto flujo), edemas por sobrecarga hídrica, y estados de hipotensión mantenida. La segunda adaptación es la frecuencia: en UCI la revaloración debe ser diaria como mínimo, y siempre tras cualquier cambio hemodinámico o de sedación relevante. Además, muchos servicios incorporan escalas específicas de UCI como la escala de Cubbin-Jackson o la EVARUCI (desarrollada en España específicamente para el paciente crítico) como complemento a Braden.
¿Qué medidas preventivas se deben aplicar según la puntuación de Braden?
Las medidas preventivas se escalan según el nivel de riesgo detectado. Con Braden 15-18 (riesgo bajo) se recomienda cambios posturales cada 4 horas, hidratación de la piel con ácidos grasos hiperoxigenados (AGHO) en prominencias óseas, protección con apósitos preventivos de espuma en sacro y talones, y valoración semanal de la ingesta. Con Braden 13-14 (riesgo moderado) se intensifican los cambios posturales a cada 2-3 horas, se añade SEMP estática de alta tecnología y se inicia valoración nutricional con escala MNA (Mini Nutritional Assessment). Con Braden 10-12 (riesgo alto) se prescriben cambios posturales cada 2 horas con registro horario, SEMP dinámica de aire alternante, ingesta proteica ajustada al objetivo (1,25-1,5 g/kg/día), suplementación oral si procede y consulta con nutricionista. Con Braden ≤ 9 (riesgo muy alto) se añade valoración diaria de toda la superficie cutánea incluyendo talones, occipucio, pabellones auriculares y zonas bajo dispositivos, y se implica al equipo de úlceras si existe en el centro.
¿Qué relación hay entre el índice de Barthel y la escala de Braden?
El índice de Barthel y la escala de Braden son complementarios en el paciente anciano o en el paciente con pluripatología, porque la dependencia funcional medida por Barthel es uno de los factores de riesgo más potentes para el desarrollo de UPP. Un paciente con Barthel bajo (<60 puntos, dependencia importante o total) tiene limitada la movilidad espontánea, la capacidad de cambiar de posición y, frecuentemente, el control de esfínteres (que incrementa la humedad cutánea), tres factores que se reflejan directamente en subescalas de Braden: actividad, movilidad y humedad. Por eso las guías de valoración integral recomiendan aplicar ambas escalas en el ingreso y en la revaloración periódica, y cuando el Barthel es bajo, activar protocolos de prevención de UPP incluso antes de que Braden caiga bajo el punto de corte, porque la pendiente de deterioro suele ser rápida. Esta combinación Barthel + Braden + Downton constituye el paquete básico de valoración geriátrica del riesgo en planta.